La puerta de madera recuperada y la disposición escultórica de los troncos verticales se integran armoniosamente con la piedra y la grava, evocando un estilo mediterráneo rústico de una elegancia atemporal.
Sin embargo, la verdadera transformación se revela al cruzar el umbral: una reforma interior profunda donde la construcción se redefine a través de líneas limpias y acabados de alta gama. El uso estratégico del microcemento en suelos y paramentos aporta una continuidad visual asombrosa, ofreciendo una textura sedosa y moderna que contrasta con la nobleza de los elementos recuperados. Esta apuesta por la construcción técnica de interiores no solo optimiza el espacio y la luz, sino que eleva la vivienda a un nuevo estándar de lujo funcional, donde cada detalle constructivo ha sido ejecutado con precisión artesanal para garantizar confort y sofisticación en cada estancia.